Mensaje de Introducción

El amor nunca deja de ser... es el mejor alimento para el alma. Y es que cuando tenemos amor en nuestro corazón podemos soportar las mas grandes decepciones y las peores injusticias.... el amor es limpio, no tiene manchas, vive en la verdad y se goza de ella. No permitas que el amor muera en ti, cultivalo siempre. Dios te bendiga. CG







domingo, 25 de diciembre de 2011

Es preciso decir: Gracias!

Muchas veces andamos tan rápido por la vida, cumpliendo con los compromisos del hogar, del trabajo, de los estudios, de nuevos proyectos, que no nos detenemos ni un minuto a valorar y agradecer todo lo que tenemos en nuestras manos, y que simplemente es gracias a la infinita misericordia del Todopoderoso, quien nos ama y nos brinda su abrazo, aún cuando nosotros no le correspondemos a ese amor que él nos entrega día a día.

Él es digno de tener nuestro corazón, de saber que también lo amamos, y que estamos agradecidos del regalo de la vida, y aún más de darnos a través de su hijo Jesús la salvación y vida eterna.

Es tiempo de agradecer, de reflexionar y de reconocer que fuera de él no encontramos la verdadera felicidad,  felicidad que en la mayoría de los casos la buscamos en una vida alocada, sin sentido y vacía.

Hoy doy gracias a Dios por amarme, por bendecirme y por darme el mejor regalo: una vida con él. Gracias Dios porque tus promesas se cumplen hoy y todos los días en mi vida. Gracias!!!

domingo, 13 de noviembre de 2011

En esos días tristes...

Hay momentos en que sentimos que todo se nos escapa de las manos. Hay desilusión, bruma, cansancio en nuestro ser, y ese vacío que indica que algo nos falta.

 Sin embargo caemos en la tristeza, en el abatimiento y no buscamos eso que nos hace falta para que esa necesidad de amor, de llenura y liberación se materialice en nuestras vidas.

¿Qué hacer? Esa es la pregunta cuando estamos dispuestos a cambiar esa dolorosa situación en la que nos encontramos, cuando estamos listos para enfrentar eso que nos aturde, que nos preocupa y no nos permite tener la paz y la tranquilidad soñada, esa que nos regala Dios cuando buscamos dirección de él, cuando le permitimos que él sea nuestro guía,  nuestro ayudador y guardador.

Todo lo podemos en Cristo, él es quien nos fortalece, pero tenemos que declararlo así, pedírselo y tener fe. Él aún en su misericordia no puede hacer nada si no le abrimos nuestro corazón, sino hablamos con él por medio de la oración. Él nos escucha y consuela y su lluvia de bendición llega para empaparnos de las mejores gotas, esas frescas que nos refrescan, que nos levantan y nos dan vida.

Saca todo aquello que te dañe, no te quedes con nada, no te dejes controlar por el desanimo, y declara que tu situación cambiará, porque tienes fe en Dios, porque para el que cree todo le es posible, absolutamente todo…

Dios te dice hoy: “No temas, porque yo estoy contigo, no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41:10)

Si lo crees, ya tus problemas se han ido.

Dios está contigo. ¡Bendiciones!  

CG.

jueves, 27 de octubre de 2011

Gracia divina en tiempos dificiles

Antes de compartir el mensaje del titulo de este post, me permito saludar a mis fieles amigos lectores y decirles que sigo por estos lados, aunque inmersa en unos proyectos personales que actualmente están absorviendo practicamente todo mi tiempo, pero con la firme convicción y esperanza de que  Dios se glorificará en mi vida, así como lo he soñado y esperado por amor de su nombre.

El texto que les comparto a continuación me lo envió una amiga y hermana en Cristo a mi correo, y para mi es un gusto enorme el compartirlo con ustedes. Permitamos que Dios sea quien guie nuestras vidas, porque aún en las dificultades el tiene el control de ella. Definitivamente no hay nada mejor que dejarnos abrazar por él. Bendiciones!

1ª PEDRO 5.6-7 “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte a su debido tiempo. Echad toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”.


Las dificultades son una realidad siempre presente en nuestro mundo, y es imposible para cualquiera de nosotros escapar del todo de sus garras. ¿Cómo reaccionas cuando se te presenta una dificultad? ¿Intentas escapar, o aguantas estoicamente? ¿Eres de las personas que sufren en silencio, o dejas que todos se enteren de tu problema?


Como creyentes en Jesucristo, por lo general acudimos de inmediato al Señor para pedirle que cambie la situación y nos libere de sus garras. Eso fue exactamente lo que hizo Pablo en cuanto a su “aguijón en la carne”. Rogó en tres ocasiones diferentes que le fuera quitado, pero la respuesta final de Dios fue que ese aguijón continuaría.


Cuando el Señor dice no a nuestras peticiones de alivio, le dice sí a algo aun más grande: a su gracia que todo lo puede. Para Él no hay ningún aguijón demasiado grande del que no pueda ocuparse. Nuestro amoroso Padre celestial jamás te dará a una prueba sin proporcionarte también Su abundante fortaleza para sobrellevarla. Los sufrimientos que Dios permite en nuestra vida son con un buen propósito de Su parte. El aguijón del apóstol era para darle exactamente lo que él necesitaba: humildad. El Señor cuida de ti y te ama de la misma manera que hacía con Pablo, y Su intención es hacerte bien.


Quizás tú estás atravesando adversidades. ¿Has dejado tu aguijón en manos del Señor o estás tratando de sacártelo con tus propias fuerzas? Dios se propone hacer algo grande en tu vida cuando te permite seguir con tu sufrimiento, pero te dará la gracia para superarlo. Coopera con el Señor, y regocíjate en la sabiduría y la suficiencia de Él.

jueves, 13 de octubre de 2011

La goma en el elevado... y mi doble indignación

Hace dos semanas de camino a casa me encuentro en uno de los elevados que hicieron recientemente en la John F. Kennedy, específicamente el que está en Los Jardines por los frentes de Teleantillas. Me percato que los carros han disminuido la marcha y cuando llego a mitad  del elevado veo a un señor cambiándole la goma a su carro.

 En ese momento pensé lo mal que ese hombre debía de estar pasándola casi entrando la noche, y pedí a Dios que lo protegiera y pudiera resolver sin inconvenientes esa difícil situación en la que se encontraba.

Pero tristeza e indignación sentí yo, cuando al día siguiente paso por el mismo elevado, en esta ocasión en horas de la noche y veo de repente algo que está en medio del carril derecho, pudiendo provocar un accidente, ya que ni luz hay en los postes instalados allí (problema que adolece toda la ruta de la Kennedy y Autopista Duarte, una tremenda vergüenza).

Sí, increíble pero cierto, lo que estaba en medio del elevado era la goma que había cambiado el señor el día anterior y la había dejado abandonada allí, como si ese fuese el  patio de su casa. Les confieso que hasta ganas de llorar me dieron, quizás de la impotencia, del abuso, de la falta de educación, de la inconciencia, en fin.

A mi me resulta difícil creer que en pleno siglo XXI vivamos como chivos sin ley, vivamos sin pensar en el otro… Y es que es inexplicable que ese señor ni por un momento se detuviera a pensar que dejar esa goma ahí podría provocar una desgracia,  y es que ¿a quien se le ocurre?

Desde ese día estoy doblemente indignada, primero con Obras Públicas por los postes sin luz, un peligro gravísimo para todo el que transita por ahí, porque aunque lleves tu luz  encendida cuando te topas con otros vehículos en dirección contraria a ti, te ciegan completamente con sus luces y no ves absolutamente nada. Yo confieso que ando a tientas, pero se que soy guiada por Dios.

Y lo segundo es, por la inconciencia humana, por la falta de humanidad que tenemos. Definitivamente no puedo sentirme orgullosa de nadie que no haga lo correcto, que no haga lo que debe hacer, que no piense un poco en lo que pueda provocar una mala acción.
Amo mi país, amo mi gente, pero sinceramente me siento decepcionada a veces. Sueño con una República Dominicana mejor, donde todos nos integremos mirando en una sola dirección, y es hacer lo correcto, simplemente eso. ¿Por qué es tan difícil? Yo se que si fuese así independientemente de lo que haga o deje de hacer el gobierno viviríamos mejor, seriamos un país más hermoso, más humano con miras a un desarrollo total.

Intentémoslo por favor, vamos a lograrlo.

Dios bendiga,
CG.


viernes, 30 de septiembre de 2011

Sí, hay hambre de amor…

Los seres humanos somos sin dudas una creación muy especial, y eso lo comprobamos cuando estamos rodeado de amigos, familiares, conocidos, dando como resultado la diversidad de caracteres y formas de pensar que podemos encontrar en cada uno. Pero tenemos un común denominador: todos queremos sentirnos queridos, valorados, amados, respetados y consentidos.

En el mundo hay una necesidad de amor, y lo creo firmemente que es así. Y puede ser tan alarmante que quizás nos lleve a una preocupación mayor, porque muchos de los males de la sociedad radican en la falta de amor, quizás no tanto en la educación como tenemos a bien creer.

Y de pronto me “asalta” una pregunta: ¿Por qué nos encanta recibir amor, ser valorados, y sin embargo se nos hace tan difícil entregar lo mismo que queremos recibir?

Pienso que nos estamos perdiendo en las cosas sencillas, en esos detalles que hacen la diferencia, y todo por la falta de tiempo, por los problemas que nos agobian, pero lo más triste es, porque quizás, no hemos experimentado el verdadero amor que es el que viene de Dios.

Hay una escritura en 1Juan  4:7-8 que me encanta y dice: “Amados, amémonos unos a otros;  porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama es nacido de Dios, y conoce a Dios.  El que no ama, no ha conocido a Dios, porque Dios es amor”.

Esto quizás a mucho nos quiebre el corazón, sobre todo aquellos que hemos aceptado a Cristo como nuestro Salvador, porque se supone hemos conocido a Dios.

Lo hermoso de todo es que mientra estamos vivos podemos cambiar y llevar una vida digna del amor de Dios. Sencillamente, el que ama a Dios, ama también a su hermano. El que una madre se quite literalmente el pan de la boca para dárselo a sus hijos, es un acto de amor; pero también el que un amigo te llame o te visite cuando sabe que estas pasando por una situación difícil, igual es un acto de amor; pero también es un acto de amor cuando das un alimento o una moneda a un niño en la calle, porque sabes hay una necesidad en él y estas colaborando a una hermosa obra que es la de dar y servir a los demás.

Que ese amor por el prójimo crezca en nosotros, y sea una semilla que dé frutos y se expandan entre todos los que nos rodean, porque donde hay amor ahí está Dios y con él la vida.

… Practiquemos el amor hacia los demás.

Dios te bendiga 
CG

martes, 20 de septiembre de 2011

El gran valor que hay en nuestros labios

¿Por qué se nos hace tan fácil el chisme? ¿Y tan difícil el cumplir una instrucción?
Es tan fácil el que nos agraden las cosas del mundo y tan difícil las de Dios ¿Por qué?

La respuesta es sencilla. Y es porque nacemos en el mundo y si permanecemos en el sin buscar y anhelar las enseñanzas de nuestro Padre que está en el cielo, siempre va a existir ese amor por lo inmundo: la perversidad, el chisme, la arrogancia, la vanidad… en fin todo aquello que no es agradable a Dios.

Una de las tantas cosas que aborrece Dios es la lengua mentirosa. Podría parecer tan sencillo, pero lo cierto es que esta es una de las cosas que en su palabra el Señor nos invita a apartar de nuestras vidas.

Hay una palabra que me encanta y está en Proverbios 13:3 y dice: “El que guarda su boca guarda su alma, mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad”.

Qué hermoso es guardar nuestra alma, y cuantas veces la dejamos al desnudo, la enlodamos por el desenfreno de estar en chismes y en murmuraciones. En ocasiones, porque otros nos incitan a hacerlo, pero muchas veces por nosotros mismos.

Quizás no exista ninguna intención de maldad en hacerlo, pero con ello estamos dejando a otros mal parados, pero lo principal es que no estamos siendo fieles a Dios y a su palabra. Y probablemente para quienes no tengan temor* de Dios, lo expresado aquí no tengan ningún sentido. Sin embargo, todos sabemos las consecuencias que trae  cuando hablamos mal de alguien, viene la enemistad, las rencillas, la desconfianza y se crean un sinnúmero de antivalores que no deberían ser.

Pensar lo que saldrá de nuestros labios antes de expresarlo, es un ejercicio que deberíamos practicar todos los días,  porque precisamente como no somos seres perfectos vivimos cometiendo errores y muchas veces queremos retractarnos o excusarnos ya cuando hemos destrozado el corazón de alguien, pero debemos crecer.

Que cada día nuestra boca sea alimentada con palabras limpias y que nuestros pensamientos se nutran de amor, generosidad, sinceridad, bondad, para no caer en la mentira y en el menosprecio de nuestro propio ser.

“Hay oro y multitud de piedras preciosas;  mas los labios prudentes son joya preciosa” (Proverbios 20:15)

Que gran valor hay en nuestros labios, comencemos a cuidarlos y a guardarlos siendo prudentes.

Dios bendiga.
CG


* La frase “el temor de Dios” no significa miedo o terror. Significa “una buena relación con Dios”, basada en la reverencia y el respeto por él y sus mandamientos.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Venciendo al dolor

Este artículo que comparto lo escribí para la pagina web Toda mujer es bella, y es una motivación que hago a toda mujer para que reflexione sobre aquel pasado que la mantiene sumergida en el dolor. Es tiempo de levantarse y vencer al dolor.

¿Aún no superas el adiós de aquel hombre que dijo estar enamorado de ti y cuando tú entendías que estaban en su mejor momento se alejó de ti? ¿Te has estancado en tu propio  sufrimiento creyendo que más nadie te podrá hacer feliz?

Es hora de levantarte y ver la hermosa mujer que hay en ti, creación perfecta de Dios,  con un valor que sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. Entonces ¿por qué te afliges?, ¿por qué te empeñas en destruir tu vida cuando hay un valor precioso en ella?

Nada ni nadie vale más que tú, sino te aprecias tú, si no te quieres tú, es difícil que alguien pueda valorar ese grandioso ser humano que eres. No deseches tu paz y tranquilidad por alguien que realmente no supo valorarte, que no se entregó en la misma medida que tú lo hiciste.

No te quedes estancada, no te pases los años más hermosos de tu vida esperando por alguien que no quedó de llegar o esperando que alguien algún día cambie su forma de ser, o deje a alguien por ti, no malgaste tus años de vida sufriendo y guardando esperanzas infundadas, esperanzas que tú en el fondo estas consciente de que nunca se materializaran, porque sabes que ese hombre se ha pasado años jugando contigo, prometiéndote cosas que nunca ha cumplido.

Entonces, te pregunto: ¿Tú crees que vale la pena ahogarte en el dolor por alguien que no merece ni tus lágrimas, ni tu tiempo?

Es momento de pensar en ti, de vencer ese dolor que no te deja sonreír, que no te permite soñar, ni abrir tu corazón a la felicidad.

A veces las situaciones más difíciles de vencer son a las que más nos apegamos, pero ¿por qué?. Deja ir de tu vida todo aquello que te daña. Y podrás abrazar ese amor que tanto anhelas, amándote tú, pero a la vez recibiendo un amor puro y verdadero de un hombre que si valore la gran mujer que eres.

No permitas más humillaciones, no te culpes más, es hora de decidirte y darte una oportunidad. Te sentirás la mujer más feliz, porque no hay nada tan maravilloso como el liberarnos de todo aquello que no nos deja ser.

Camina confiada y segura de ti. Da tu mejor sonrisa y respira libertad. ¡Tú lo mereces!