Mensaje de Introducción

El amor nunca deja de ser... es el mejor alimento para el alma. Y es que cuando tenemos amor en nuestro corazón podemos soportar las mas grandes decepciones y las peores injusticias.... el amor es limpio, no tiene manchas, vive en la verdad y se goza de ella. No permitas que el amor muera en ti, cultivalo siempre. Dios te bendiga. CG







martes, 20 de marzo de 2012

Un día decidí...

Cada uno de los seres humanos tenemos la capacidad de decidir, ya sea para bien o para mal.

En los años que tengo de vida he decidido tanto para bien como para mal. Y sin dudas, cuando mejor me ha ido, ha sido cuando he tomado buenas decisiones.
 Como ser humano imperfecto, en ocasiones nos dejamos guiar por nuestro corazón, traicionero a veces, porque allí albergan todos nuestros sentimientos y si no sabemos discernir entre lo que es lo correcto o no, estamos a un solo paso de tomar una mala decisión.
Es importante saber que las cosas no la podemos hacer por nuestro propio esfuerzo, sino con las fuerzas de Dios. Muchas veces nos negamos a escuchar su voz, a seguir su mandato y a hacer su voluntad, porque tenemos nuestros ojos puestos en esas cosas que nos ofrece el mundo y creemos que ahí encontraremos lo que necesitamos para ser felices y andar en libertad.
 …Pero todo hasta un día.
 Y así como en muchos años tomé malas decisiones, que me impidieron tener la paz de la que gozo hoy día, precisamente fue un día cuando decidí limpiar mi corazón de tanta amargura, de tanta soberbia y de hacer lo que me diera la gana, porque creía que mi felicidad estaba en vivir mi vida a mi manera, sin importarme como sufrían mis padres y como se angustiaban al saber que andaba a altas horas de la noche, manejando, tomando alcohol, y expuesta a todos los peligros de este país.
Así que un día decidí entregar mi vida a aquel que con amor me la dio, para que fuese él quien sanará mi corazón, me diera la real y verdadera libertad que andaba buscando, y me amara de la forma tan especial como ahora lo hace y como siempre lo hizo, porque con todo y todo, el nunca me dejó, siempre estuvo ahí, cuidándome como el buen Padre que es.
 Yo comparo mi vida actual con la de antes, y en verdad que me dan ganas de llorar, pero a la vez me regocijo porque he visto como Dios ha tenido misericordia de mí, y sé que no hay un mejor lugar para yo estar que entre sus brazos, Él me lleva a soñar cosas que nunca creí soñar, y me permite desarrollar mi creatividad, a creer cada día más en él, porque su mano nunca suelta la mía, a pesar de las tempestades y de los fuertes vientos, el me asegura en su refugio. Y son muchas cosas la que debo agradecer, pero la más, el que me haya regalado la  vida eterna, por medio de Jesús.
 Y así como un día decidí perderme… también así, un día decidí encontrarme en el único que todo lo hace posible, porque su amor es infinito y eterno. Gracias Dios, eres majestuoso.

lunes, 20 de febrero de 2012

¿Estamos preparadas para el matrimonio?

Como mujeres siempre hemos soñado tener a nuestro lado un hombre que nos ame, nos valore, nos respete, nos cuide y nos comprenda. Que acepte nuestros éxitos profesionales, personalidad, estado de humor, sin cambiarnos y sin moldearnos a su gusto. Pero, ¿Que estamos dispuesta a dar o entregar nosotras?

Siempre he creído que toda gran mujer merece un gran hombre a su lado, y esa gran mujer debe saber que fuimos creadas por Dios para ser una ayuda idónea del hombre, su amiga y compañera. Y que para lograr una buena relación de pareja, debemos dejar a un lado muchas cosas que a través del tiempo por la misma sociedad feminista, que ha ido emergiendo, se han cimentando en nuestras vidas: como el creernos que siempre tenemos la ultima palabra, que somos la superpoderosas y que el hombre que quiera estar con nosotras debe aceptarnos así y punto.

Pero ¿sabes que? La rebeldía, la soberbia, ese espíritu de competencia y de que podemos derribar una montaña sin ayuda de ellos, creando una rivalidad, definitivamente no es el mejor ejemplo que debemos practicar.  Con esto no quiero decir que seamos sumisas, y que nos dejemos dominar y pisotear, claro que no, pero lo que sembramos es lo que cosechamos. Ser tolerantes y brindar nuestro corazón a ese ser sin ninguna condición, comprometidos a cuidarnos mutuamente es lo que enseña la palabra de Dios.

He visto como en los últimos años se ha creado una lucha constante entre el hombre y la mujer actual por determinar quien es más fuerte, y quien es el que debe tomar la decisión final en el hogar ante cualquier situación. Y como siempre ambos entienden que la razón les pertenece.

Si vamos a Efesios 5 del 22 al 24, nos encontramos con esta cita: “Las casadas estén  sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia la cual es su cuerpo y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo”. Pero si seguimos leyendo los cinco versículos siguientes, podemos constatar que el hombre también tiene un mandamiento importante que cumplir, y es que está llamado a cuidar y amar a su esposa, y tratarla con bondad y ternura.

Hermosas y luchadoras mujeres que entregan todo cada día por superarse, y defender su lugar en un mundo tan cambiante y exigente, es importante que sepamos que el matrimonio es mucho más que firmar un documento para cumplir ante la sociedad. Es saber que hay un compromiso mutuo entre el hombre y la mujer de sostenerse y apoyarse, de cuidar el uno del otro y ser cada uno el mejor amigo del otro. Cuando entendamos esto, tendremos la mejor disposición para recibir a ese hombre maravilloso que Dios tiene para cada una de nosotras, y no nos desesperaremos, ni desmayaremos, porque sus promesas se cumplen en nuestras vidas, si le creemos a él.

Y siempre tengamos presente, que en toda relación ya sea de amistad o de pareja, para que sea exitosa debemos sopesar la opinión del otro, sin creernos que siempre tenemos la razón o la última palabra.  Aprendamos a ser tolerantes, esa es la base de una buena relación.

Somos bellas, somos inteligentes, así que mostremos esas cualidades desde lo más profundo de nuestro corazón siendo humildes, y vivamos y disfrutemos el amor, que como fresco rocío llegará a nuestras vidas para llenarnos de felicidad.

Dios les bendiga,
CG.

lunes, 16 de enero de 2012

Tú eres mi sueño hecho realidad…

Siempre supe que vería tu rostro: alegre, soñador y con la mirada del amor, esa que se asoma con gran esplendor cuando dos seres reciben la bendición de amarse eternamente.

Eres todo lo que imaginé, y quizás un poco más. Describirte es como mirar a la naturaleza, perfecta, fresca y llena de vida.

Mi corazón rebosa de felicidad al verte, y tú sonríes, y tu sonrisa me habla, confirmándome que mi gozo también es el tuyo. Que hermoso es vivir un amor correspondido, pero más hermoso es saber que eres el hombre escogido por Dios para mí.

Tú eres mi sueño hecho realidad.

(Este escrito es por adelantado a mi futuro esposo, aunque aún no sepa quien es, ni como se llama, lo que si sé es que será un hombre que llegará para llenarme de felicidad) Y con esto, estoy declarando una de las promesas que Dios tiene para mí, mi esposo, y un hogar bendecido. J

 Dios les bendiga,
Feliz 2012 (primer artículo del año).

domingo, 25 de diciembre de 2011

Es preciso decir: Gracias!

Muchas veces andamos tan rápido por la vida, cumpliendo con los compromisos del hogar, del trabajo, de los estudios, de nuevos proyectos, que no nos detenemos ni un minuto a valorar y agradecer todo lo que tenemos en nuestras manos, y que simplemente es gracias a la infinita misericordia del Todopoderoso, quien nos ama y nos brinda su abrazo, aún cuando nosotros no le correspondemos a ese amor que él nos entrega día a día.

Él es digno de tener nuestro corazón, de saber que también lo amamos, y que estamos agradecidos del regalo de la vida, y aún más de darnos a través de su hijo Jesús la salvación y vida eterna.

Es tiempo de agradecer, de reflexionar y de reconocer que fuera de él no encontramos la verdadera felicidad,  felicidad que en la mayoría de los casos la buscamos en una vida alocada, sin sentido y vacía.

Hoy doy gracias a Dios por amarme, por bendecirme y por darme el mejor regalo: una vida con él. Gracias Dios porque tus promesas se cumplen hoy y todos los días en mi vida. Gracias!!!

domingo, 13 de noviembre de 2011

En esos días tristes...

Hay momentos en que sentimos que todo se nos escapa de las manos. Hay desilusión, bruma, cansancio en nuestro ser, y ese vacío que indica que algo nos falta.

 Sin embargo caemos en la tristeza, en el abatimiento y no buscamos eso que nos hace falta para que esa necesidad de amor, de llenura y liberación se materialice en nuestras vidas.

¿Qué hacer? Esa es la pregunta cuando estamos dispuestos a cambiar esa dolorosa situación en la que nos encontramos, cuando estamos listos para enfrentar eso que nos aturde, que nos preocupa y no nos permite tener la paz y la tranquilidad soñada, esa que nos regala Dios cuando buscamos dirección de él, cuando le permitimos que él sea nuestro guía,  nuestro ayudador y guardador.

Todo lo podemos en Cristo, él es quien nos fortalece, pero tenemos que declararlo así, pedírselo y tener fe. Él aún en su misericordia no puede hacer nada si no le abrimos nuestro corazón, sino hablamos con él por medio de la oración. Él nos escucha y consuela y su lluvia de bendición llega para empaparnos de las mejores gotas, esas frescas que nos refrescan, que nos levantan y nos dan vida.

Saca todo aquello que te dañe, no te quedes con nada, no te dejes controlar por el desanimo, y declara que tu situación cambiará, porque tienes fe en Dios, porque para el que cree todo le es posible, absolutamente todo…

Dios te dice hoy: “No temas, porque yo estoy contigo, no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41:10)

Si lo crees, ya tus problemas se han ido.

Dios está contigo. ¡Bendiciones!  

CG.

jueves, 27 de octubre de 2011

Gracia divina en tiempos dificiles

Antes de compartir el mensaje del titulo de este post, me permito saludar a mis fieles amigos lectores y decirles que sigo por estos lados, aunque inmersa en unos proyectos personales que actualmente están absorviendo practicamente todo mi tiempo, pero con la firme convicción y esperanza de que  Dios se glorificará en mi vida, así como lo he soñado y esperado por amor de su nombre.

El texto que les comparto a continuación me lo envió una amiga y hermana en Cristo a mi correo, y para mi es un gusto enorme el compartirlo con ustedes. Permitamos que Dios sea quien guie nuestras vidas, porque aún en las dificultades el tiene el control de ella. Definitivamente no hay nada mejor que dejarnos abrazar por él. Bendiciones!

1ª PEDRO 5.6-7 “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte a su debido tiempo. Echad toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”.


Las dificultades son una realidad siempre presente en nuestro mundo, y es imposible para cualquiera de nosotros escapar del todo de sus garras. ¿Cómo reaccionas cuando se te presenta una dificultad? ¿Intentas escapar, o aguantas estoicamente? ¿Eres de las personas que sufren en silencio, o dejas que todos se enteren de tu problema?


Como creyentes en Jesucristo, por lo general acudimos de inmediato al Señor para pedirle que cambie la situación y nos libere de sus garras. Eso fue exactamente lo que hizo Pablo en cuanto a su “aguijón en la carne”. Rogó en tres ocasiones diferentes que le fuera quitado, pero la respuesta final de Dios fue que ese aguijón continuaría.


Cuando el Señor dice no a nuestras peticiones de alivio, le dice sí a algo aun más grande: a su gracia que todo lo puede. Para Él no hay ningún aguijón demasiado grande del que no pueda ocuparse. Nuestro amoroso Padre celestial jamás te dará a una prueba sin proporcionarte también Su abundante fortaleza para sobrellevarla. Los sufrimientos que Dios permite en nuestra vida son con un buen propósito de Su parte. El aguijón del apóstol era para darle exactamente lo que él necesitaba: humildad. El Señor cuida de ti y te ama de la misma manera que hacía con Pablo, y Su intención es hacerte bien.


Quizás tú estás atravesando adversidades. ¿Has dejado tu aguijón en manos del Señor o estás tratando de sacártelo con tus propias fuerzas? Dios se propone hacer algo grande en tu vida cuando te permite seguir con tu sufrimiento, pero te dará la gracia para superarlo. Coopera con el Señor, y regocíjate en la sabiduría y la suficiencia de Él.

jueves, 13 de octubre de 2011

La goma en el elevado... y mi doble indignación

Hace dos semanas de camino a casa me encuentro en uno de los elevados que hicieron recientemente en la John F. Kennedy, específicamente el que está en Los Jardines por los frentes de Teleantillas. Me percato que los carros han disminuido la marcha y cuando llego a mitad  del elevado veo a un señor cambiándole la goma a su carro.

 En ese momento pensé lo mal que ese hombre debía de estar pasándola casi entrando la noche, y pedí a Dios que lo protegiera y pudiera resolver sin inconvenientes esa difícil situación en la que se encontraba.

Pero tristeza e indignación sentí yo, cuando al día siguiente paso por el mismo elevado, en esta ocasión en horas de la noche y veo de repente algo que está en medio del carril derecho, pudiendo provocar un accidente, ya que ni luz hay en los postes instalados allí (problema que adolece toda la ruta de la Kennedy y Autopista Duarte, una tremenda vergüenza).

Sí, increíble pero cierto, lo que estaba en medio del elevado era la goma que había cambiado el señor el día anterior y la había dejado abandonada allí, como si ese fuese el  patio de su casa. Les confieso que hasta ganas de llorar me dieron, quizás de la impotencia, del abuso, de la falta de educación, de la inconciencia, en fin.

A mi me resulta difícil creer que en pleno siglo XXI vivamos como chivos sin ley, vivamos sin pensar en el otro… Y es que es inexplicable que ese señor ni por un momento se detuviera a pensar que dejar esa goma ahí podría provocar una desgracia,  y es que ¿a quien se le ocurre?

Desde ese día estoy doblemente indignada, primero con Obras Públicas por los postes sin luz, un peligro gravísimo para todo el que transita por ahí, porque aunque lleves tu luz  encendida cuando te topas con otros vehículos en dirección contraria a ti, te ciegan completamente con sus luces y no ves absolutamente nada. Yo confieso que ando a tientas, pero se que soy guiada por Dios.

Y lo segundo es, por la inconciencia humana, por la falta de humanidad que tenemos. Definitivamente no puedo sentirme orgullosa de nadie que no haga lo correcto, que no haga lo que debe hacer, que no piense un poco en lo que pueda provocar una mala acción.
Amo mi país, amo mi gente, pero sinceramente me siento decepcionada a veces. Sueño con una República Dominicana mejor, donde todos nos integremos mirando en una sola dirección, y es hacer lo correcto, simplemente eso. ¿Por qué es tan difícil? Yo se que si fuese así independientemente de lo que haga o deje de hacer el gobierno viviríamos mejor, seriamos un país más hermoso, más humano con miras a un desarrollo total.

Intentémoslo por favor, vamos a lograrlo.

Dios bendiga,
CG.